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Matrika es una palabra que proviene del sánscrito que significa “madre” o “madre divina”. En el Hinduismo se conoce a las Matrikas como un grupo de diosas que siempre se ven juntas. Dependiendo de la fuente son un grupo de 7 u 8 diosas. Los textos hinduistas le dan diferentes orígenes a la aparición de las matrikas. Un origen común es aquel que dice que las diosas fueron creadas por Shiva para ayudarle a combatir al demonio Andhaka. Otras historias dicen que brahman creó las Matrikas para para matar al demonio Nirrita.  Una tercera historia nos cuenta que las matrikas fueron creadas por la mente de la diosa Vaishavi, a quien le ayudaron durante una batalla. 

Matrika también puede hacer referencia a la diosa del alfabeto y de las letras. Por lo tanto Matrika Shakti es el poder del sonido que se esconde tras las letras y las palabras. La lengua del sánscrito tiene unos 8 grupos de letras, que están simbolizadas por las 8 Matrikas.

 Matrika Shakti hacer referencia al poder de las palabras y por lo tanto al poder del lenguaje y de la comunicación y como lo utilizamos en nuestra vida cotidiana como herramienta de creación. Las palabras y lo que comunicamos y como lo comunicamos está cargado de shakti, de energía creadora y por lo tanto también pueden estar cargadas de energía destructiva. Las palabras pueden ser utilizadas para realizar sueños, para dar ánimos, para crear oportunidades o todo lo contrario para destruir sueños, herir a alguien o cerrar oportunidades. Por lo tanto seamos o no conscientes, las palabras y como nos comunicamos con ellas son una parte muy importante que debe de ser masterizada por el sadhaka, por aquel que quieren hacer esa transformación de la sombra a la luz y explorar su máximo potencial. 

Si prestamos atención a la manera en la que nos comunicamos podremos observar cuales son los patrones comunicativos que repetimos y que están siendo perjudiciales no solo para nosotros mismos, si no también en nuestras relaciones personales, íntimas e incluso laborales. 

Es muy importante observar desde la emoción que estamos hablando. ¿Estamos hablando desde una posición de ira, amor, rabia, humildad, arrogancia, miedo…? Cuando alguien nos dice algo que no concuerda con nuestra opinión, la respuesta reactiva no es lo mismo que venga desde un ser que ama a un ser que siente odio. El efecto en la persona que tenemos en frente tampoco es el mismo. 

Por lo tanto, observar nuestras palabras y como nos comunicamos es parte de la sadhana yóguica, es parte de a toma de conciencia de nuestro propio ser y no debería de ser ignorado.